SANTO ROSARIO

Les comparto este hermoso y explicativo video del Santo Rosario; su historia, sus milagros, sus promesas. Espero nos sirva de motivación para rezarlo diariamente y dejar atrás el tedio por lo repetitivo de las oraciones. Que el recuerdo de las gracias que se derraman en su rezo nos motive a decir cada Ave María con profundo amor y agradecimiento hacia Jesucristo y hacia Nuestra Madre.

Alguna vez leí que cuando saludamos a una persona educada y cortés, ésta nos responde. Saludemos a Nuestra Madre con cada Ave María, ella nos responderá el saludo;  para que a través de ella se derrame el Espíritu Santo en nosotros, como cuando le saludó Santa Isabel.

A TI SEÑOR

Fiesta de la Misericordia

Creo en Tí Señor, porque eres la verdad misma.

Espero en Tí porque eres la Misericordia Infinita.

Te amo, pero ayúdame a amarte más, porque Tú eres el único digno de ser amado sobre todas las cosas. Amén.

OFRECER COMUNIÓN POR ALMAS DEL PURGATORIO

Fiesta de la Misericordia

Señor de la Misericordia yo te suplico con todo respeto y humildad, que por ésta comunión que me acabas de conceder, salga un alma del purgatorio por cada latido de mi corazón; que unidos a los latidos del tuyo y a los del Inmaculado Corazón de María, por sus dolores y lágrimas al verte en la cruz, alcancen también este privilegio la ánima sola, mis familiares, parientes y amigos difuntos.

( El corazón humano late 80,000 veces por día)

(Rezarla después de comulgar principalmente en día sábado)

AGUA BENDITA

Agua Bendita

Agua Bendita

Uso el agua bendita. El agua bendita es un sacramental que remite el pecado venial. A causa de la bendición que se le atribuye, la Santa Iglesia alienta encarecidamente su uso a sus hijos, especialmente cuando el peligro amenaza, tales como incendios, tormentas, enfermedades y otras calamidades. Cada hogar católico debe tener un suministro de agua bendita. Mantenga su alma maravillosamente pura a los ojos de Dios al hacer la señal de la cruz con cuidado mientras diga:

“Por esta agua bendita y por Tu Sangre Preciosa, lava todos mis pecados y los pecados de los Pobres Almas del Purgatorio, Señor.”

Nota: Esto no elimina la necesidad de asistir al Sacramento de la Confesión en cuanto se pueda, solo exterioriza nuestro arrepentimiento y nuestro deseo de estar limpios de alma, en las luchas diarias de nuestra vida.

ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA, en ocasión del Sínodo de Obispos sobre la Familia

SAGRADA_FAMILIA_NAZARET

Oración a la Sagrada Familia

Jesús, María y José,
en Ustedes contemplamos
el esplendor del verdadero Amor
y a Ustedes nos dirigimos con confianza.

Sagrada Familia de Nazaret,
hagan también de nuestras familias
lugares de comunión y cenáculos de oración,
escuelas auténticas del Evangelio
y pequeñas iglesias domésticas.

Sagrada Familia de Nazaret,
nunca más se viva en las familias la experiencia
de la violencia, el cierre y la división;
quien quiera que haya sido herido o escandalizado
conozca pronto el consuelo y la cura.

Sagrada Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de Obispos
pueda despertar de nuevo en todos
la conciencia del carácter sagrado
e inviolable de la familia
y su belleza en el designio de Dios.

Jesús, María y José,
escuchen y atiendan nuestras súplicas.
Amén.

El Papa Francisco quiere involucrar en la preparación del Sínodo de Obispos los Santuarios, Iglesias y Parroquias que están dedicadas a la Sagrada Familia; como Nazaret en Tierra Santa, Loreto en Italia y la Sagrada Familia en Barcelona.

La Penitenciaría Apostólica concedió la Indulgencia Plenaria a todos los que, en estos meses, se reúnan en estos lugares de culto y reciten la Oración a la Sagrada Familia, compuesta por el Santo Padre.

Para ganar la indulgencia plenaria, que puede ser aplicada por los difuntos, es necesario:

Confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Santo Padre.

Los ancianos y enfermos que no pueden salir de casa pueden ganar la indulgencia plenaria los sábados y días dedicados a la Virgen María, rezando la Oración a la Sagrada Familia delante de una imagen o estampa de Nuestra Señora de Loreto.

Nuestra Señora de Loreto

Nuestra Señora de Loreto

 

DONACIONES FORO DE LA VIRGEN MARIA

Foros de la Virgen

Foros de la Virgen

Buen día!! Gracias por formar parte de oracionesypensamientos.

Esta vez escribo sobre un  caso especial en el blog, un compañero nuestro está pasando por serios problemas financieros, él hace una gran labor a tiempo completo; investiga, escribe y administra una página web con temas por demás interesantes y de actualidad, que nos ayudan y guían en nuestro crecimiento espiritual. La web es forosdelavirgen.org

Cómo comentaba, hay serios problemas financieros para mantener el sitio operando, Nuestra Madre Celestial nos necesita! Necesita que actuemos en caridad y solidaridad, apoyando con nuestro donativo económico. Es un llamado a demostrar nuestro amor y compromiso con Nuestra Madre y la Evangelización para la construcción del Reino de Dios.

Por favor, no dejes de donar, recordemos que todos somos Iglesia, y es ofreciendo nuestros bienes materiales y espirituales como crecemos y nos fortalecemos.

DONAR AHORA

Bendiciones y Paz!!!!  Muchas gracias!!

 

 

 

ORACIÓN POR LOS HIJOS

Sello de la Preciosa Sangre para nuestros hijos

Sello de la Preciosa Sangre para nuestros hijos

En el Nombre de Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, sello y protejo, con el Poder de la Sangre, de Jesucristo el Señor, a: (en este momento nombre a todos sus hijos), sello su consciente, inconsciente, subconsciente; su ser físico, biológico, psicológico, material, y espiritual.

Los sello y los protejo, con el Poder de la Sangre Preciosa, de Jesucristo el Señor, de todo accidente, dentro y fuera de la escuela o trabajo, de cualquier atropello, al cruzar calles o avenidas; de alcoholismo, tabaquismo, drogadicción, sexualidad, sensualidad, lujuria, obscenidad.

Los sello y los protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, de sufrir algún

secuestro, o de la enfermedad de la Influenza; de sufrir algún robo, abuso de autoridad, por parte de cualquier maestro, o abuso de cualquier compañero; de riñas dentro y fuera de la escuela, o de su trabajo.

Los Sello y los protejo, con la Sangre de Jesucristo, el Señor, de pandillerismo, de algún mal golpe, de caerle mal a alguien, de venganza, de apatía, de indiferencia ante cualquier dolor ajeno, de indiferencia a la Eucaristía, de desprecio a la virginidad, desprecio al respeto a los adultos, y a los propios padres.

Los Sello y los protejo con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, de cualquier maldición, de parte de cualquier maestro, compañero, o jefe de trabajo, u otras personas.

De abuso de autoridad, física y verbal, psicológica y mental. De cualquier persona que los quiera engañar, dañar, sonsacar o involucrar en cualquier problema que no les corresponda.

Los Sello y los protejo con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, de cualquier desilusión, obsesión, depresión; enfermedad física y mental.

Señor Jesucristo ¡derrama tus Bendiciones sobre mis hijos! ¡Derrama tu Preciosa Sangre sobre su cerebro!, para que tengan buena retención en sus clases. Que tu Sangre Señor Jesucristo, fluya por sus venas, y Señor Jesús ¡escóndelos en el Corazón Inmaculado, de la Santísima Virgen María!

En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Más sobre la Devoción a la Preciosa Sangre de Jesucristo

PADRE NUESTRO, reflexión

Reflexión de  San Luis María Grignion de Montfort sobre las oraciones que componen el Santo Rosario.

San Luis María Grignion de Montfort

San Luis María Grignion de Montfort

Cuando rezamos esta divina oración, realizamos tantos actos de las más sublimes virtudes cristianas como palabras pronunciamos.

Al decir: Padre nuestro que estás en los cielos, hacemos actos de fe, adoración y humildad.

Al desear que su nombre sea santificado y glorificado, manifestamos celo ardiente por su gloria.

Al pedir posesión de su Reino, hacemos un acto de esperanza.

Al desear que se cumpla su voluntad en la tierra como en el cielo, mostramos espíritu de perfecta obediencia.

Pidiéndole que nos dé el pan nuestro de cada día, practicamos la pobreza según el espíritu y el desapego de los bienes de la tierra.

Al rogarle que perdone nuestros pecados, hacemos un acto de contrición.

Al perdonar a quienes nos han ofendido, ejercitamos la misericordia en la más alta perfección.

Al implorar ayuda en la tentación, hacemos actos de humildad, prudencia y fortaleza.

Al esperar que nos libre del mal, practicamos la paciencia.

Finalmente, al pedir todo esto no sólo para nosotros, sino también para el prójimo y para todos los miembros de la Iglesia, nos comprometemos como verdaderos hijos de Dios, lo imitamos en la caridad, que abraza a todos los hombres, y cumplimos el mandamiento de amar al prójimo.

Detestamos, además, todos los pecados y practicamos todos los mandamientos de Dios cuando –al rezar esta oración- nuestro corazón sintoniza con la lengua y no mantenemos intenciones contrarias a estas divinas palabras.

Puesto que, cuando reflexionamos en que Dios está en los cielos –es decir, infinitamente por encima de nosotros por la grandeza de su majestad-, entramos en los sentimientos del más profundo respeto en su presencia y, sobrecogidos de temor, huimos del orgullo y nos abatimos hasta el anonadamiento.

Al pronunciar el nombre de Padre, recordamos que de Dios hemos recibido la existencia por medio de nuestros padres y la instrucción por medio de nuestros maestros. Todos los cuales representan para nosotros a Dios, cuya viva imagen constituyen. Por ello, nos sentimos obligados a honrarlos, o mejor dicho, a honrar a Dios en sus personas, y nos guardamos mucho de despreciarlos y afligirlos.

Cuando deseamos que el santo nombre de Dios sea glorificado, estamos bien lejos de profanarlo.

Cuando consideramos el Reino de Dios como nuestra herencia, renunciamos a todo apego desordenado a los bienes de este mundo.

Cuando pedimos con sinceridad para nuestro prójimo los bienes que deseamos para nosotros, renunciamos al odio, la disensión y la envidia.

Al pedir a Dios el pan de cada día, detestamos la gula y la voluptuosidad, que se nutre en la abundancia.

Al rogar a Dios con sinceridad que nos perdone como perdonamos a quienes nos han ofendido, reprimimos la cólera y la venganza, devolvemos bien por mal y amamos a nuestros enemigos.

Al pedir a Dios que no nos deje caer en el pecado en el momento de la tentación, manifestamos huir de la pereza y buscar los medios para combatir los vicios y salvarnos.

Al rogar a Dios que nos libre del mal, tememos su justicia y nos alegramos, porque el temor de Dios es el principio de la sabiduría: el temor de Dios hace que el hombre evite el pecado.

 

LA VERDADERA PERFECCIÓN

Patrona de las Madres de Familia

Ana María Taigi

 

Consejos de Jesús a Ana María Taigi

La verdadera perfección consiste, en la mortificación de la propia voluntad, en ocultar en lo posible a los ojos de los hombres las obras que se hacen, en ser buena, caritativa y paciente.

Ana María sigue fielmente estos consejos del Maestro.

 

ORACIÓN PARA OBTENER SANACIÓN O LIBRARSE DE ALGÚN PELIGRO

Patrona de las Madres de Familia

Ana María Taigi

Ana María Taigi, patrona de las madres de familia

En alguna ocasión cuando Ana María Taigi pasaba cerca de la casa de una persona enferma, le dice la dueña: ¡ Entre, entre, quédese aquí! Tenemos una enferma que ya ha recibido los santos Sacramentos. María pide ver a la moribunda, le pone las manos en la cabeza mientras le dice con fe profunda:

 EL PODER DEL PADRE, LA SABIDURÍA DEL HIJO Y EL AMOR DEL ESPÍRITU SANTO TE LIBREN DE TODO MAL. AMEN.

Ana María se vuelve a la dueña de la casa y le dice: La gracia ya está concedida. Quédense tranquilos. Adiós.

Al cabo de poco tiempo la enferma agonizante empezaba a hablar, pedía le dieran de comer y se levantaba del lecho sana.

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