SAN JOSÉ

 

San José

San José, Guardian de Tesoros

En lo personal, San José es el Guardián  de Tesoros por excelencia, ya que fué elegido por el mismo Dios para cuidar y proteger en ésta vida a la “Llena de Gracia” y al mismo Dios Encarnado. ¿Qué puede haber de más valor en la creación entera?? Si mi Padre Dios le ha tenido confianza, creo que nosotros deberíamos de hacer lo mismo ¿no creen?

José significa DIOS ME AYUDA, afirma Santo Tomás de Aquino que “hay tres cosas que Dios no podría haber hecho más sublimes de lo que son: la Humanidad de Nuestro Señor Jesucristo, la gloria de los elegidos y la incomparable Madre de Dios, de quien se dice que Dios no pudo hacer ninguna madre superior. Pero, se puede decir que Dios tampoco pudo hacer un padre más sublime que el Padre adoptivo del Hombre-Dios”.

San Bernardo nos dice: “Ya que todo lo que pertenece a la esposa pertenece también al esposo, podemos pensar que José puede distribuir como le parezca los ricos tesoros de gracia que Dios confió a María, su casta Esposa”.

“Además, en el transcurso de los años pasados en Nazaret, Jesús colmó el corazón de San José con ternura de amor tal como jamás ningún padre creado la sintió ni sentirá, ‘no sólo – como dice el Padre Huguet- para que José lo pudiese amar como Hijo, sino para que pudiese amar a todos los hombres como a sus hijos, pues, del mismo modo que todos somos hijos de María, así lo somos también de San José. (…) Y después de la devoción a la Santísima Virgen, nada hay más agradable a Dios ni más provechoso para nuestras almas que la devoción al santo Patriarca San José'”.

“Cuando Santa Teresa fundó el primer monasterio de la Reforma del Carmelo, le dijo Nuestro Señor: ‘Deseo que sea dedicado a San José y lleve su nombre. Este santo guardará una de las puertas y la Santísima Virgen la otra y Yo estaré entre vosotras'”.

“Otra vez, se encontraba Santa Teresa en una sencilla iglesia de los Padres Dominicos, cuando sintió que alguien le colocaba sobre los hombros un hermosísimo manto. Durante unos instantes, no vio quién se lo ponía, pero poco después reconoció a la Santísima Virgen y a Su bendito Esposo San José. La Santa experimentó en su corazón una gran alegría. María habló y mientras Santa Teresa escuchaba esa voz celestial, tuvo la impresión de apretar en su mano la de la Virgen. ‘Estoy tan satisfecha de que lo hayas consagrado a San José [a su primer convento de la reforma carmelitana] que puedes pedir lo que quieras para tu convento, con la certeza absoluta de que lo recibirás’. Los dos Santos Esposos colocaron entonces en las manos de Teresa una piedra preciosa de gran valor y dejaron a la Santa inundada de la más pura alegría y del más ardiente deseo de ser enteramente consumida por la fuerza del amor divino”.

“Un día, al salir de su monasterio, dos religiosos carmelitas encontraron a un venerable anciano que avanzaba en dirección a ellos. Se puso entre los dos y les preguntó de dónde eran. El mayor respondió que eran Carmelitas.

-Padre- preguntó entonces el desconocido- ¿por qué vosotros, los Carmelitas, tenéis tanta devoción a San José?

El religioso dio varias razones, subrayando principalmente que Santa Teresa había tenido esa devoción y la había inculcado en aquellos que la siguieron. Cuando el padre terminó de hablar, el desconocido dijo:

-‘Hacedme caso y tened a San José la misma devoción que tuvo Santa Teresa; todo cuanto le pidiereis, lo alcanzaréis’.

Y diciendo esto, desapareció”.

No me acuerdo hasta ahora, decía Santa Teresa, de haberle suplicado cosa a San José que haya dejado de hacer.

Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este Bienaventurado Santo.

No he conocido de persona que de veras le sea devoto que no la vea más aprovechada en virtud, porque aprovecha en gran manera a las almas que a él se encomiendan.

Sólo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no lo creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción.

Santa Teresa decía también que durante 40 años le ha pedido en la fiesta de San José algún favor especial y no le ha fallado ni una sola vez.

En ésta fiesta de San José ( 19 de Marzo) no dudemos en encomendarle alguna necesidad especial, seguros de su protección, auxilio y cuidado.

Para saber más: www.santisimavirgen.com.ar/san_jose.htm

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ORACIÓN MILAGROSA

Santo Cura de Ars

 

 

Oh Madre de Jesús, por tus inconmesurables dolores durante la Pasión y  Muerte de tu Divino Hijo, y por las amargas lágrimas que derramaste, te pido que ofrezcas en sacrificio el cuerpo Santo, cubierto de heridas y de sangre de nuestro Redentor, junto con tus dolores y lágrimas al Padre Celestial para la salvación de las almas y para adquirir la gracia que te pido suplicante ( aquí se menciona la gracia que se quiere alcanzar).

San Juan María Vianney ( Santo Cura de Ars) decía que cada gracia que había alcanzado la había logrado orando con fe y confianza ésta oración, Recomendaba que hiciésemos la prueba.

Novena al Sagrado Corazón de Jesús

NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Novena san Pio

novena al sagrado corazón

(La presente Novena la recitaba diariamente el Padre Pío, por todos aquellos que solicitaban sus oraciones. Se invita a los fieles a recitarla también diariamente confiando en la intercesión de San Pío de Pietrelcina)

I.-¡Oh Jesús mío!, que dijiste:  “en verdad os digo: pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”. He aquí que, confiando en tu Palabra divina, llamo, busco y te pido la gracia…

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

II.-¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “en verdad os digo: todo lo que pidiereis a mi Padre en mi Nombre, Él os lo concederá”. He aquí que, confiando en tu Palabra divina, pido al eterno Padre en tu Nombre la gracia…

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

 III.-¡Oh Jesús mío!, que dijiste “en verdad os digo: los cielos y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán”. He aquí que, confiando en la infalibilidad de tu Palabra divina, te pido la gracia…

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

Oh Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los desgraciados, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.