ORACIÓN NOVENA A SAN JOSÉ

Guardían de Tesoros

Acuérdate, Oh guardián del Redentor y nuestro amoroso custodio, San José, que nunca se ha escuchado decir que ninguno que haya invocado tu protección o buscado tu intercesión, no haya sido consolado. Con ésta confianza acudo a ti, mi amoroso protector, casto esposo de María, padre de los tesoros de Su Sagrado Corazón. No deseches mi ardiente oración, antes bien recíbela con tu cuidado paterno y obtén mi petición… ( Aquí se menciona la petición)

Oh Padre, que en tu designio de amor elegiste a San José para ser esposo de la Santísima Virgen y el custodio de los misterios de la Encarnación, concédenos, te imploramos que a través de su paternal intercesión, recibamos las gracias de disponernos con generosidad y humildad de corazón a cumplir tus designios de amor para nuestra vida y para nuestra familia espiritual. Amén.

¡San José, llévanos a nuestro hogar, dirige nuestros corazones al Corazón de la Madre y al Corazón del Niño!

San José, custodio de los misterios de amor de los corazones traspasados…

Ruega por nosotros!

 

 

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Consagración de la Familia

Es muy importante que en éstos tiempos de crisis en que luchamos contra los anti valores que el mundo nos ofrece, resguardemos a nuestra familia en los paternales brazos de quien cuidó y protegió al mismo Dios hecho niño…San José.

Patrono de la Familia

Patrono de la Familia

ORACIÓN

San José Consagro Mi Familia terrenal completa a tu Paternal Protección para que nos mantengáis en resguardo discreto y seguro en estos tiempos. No permitáis, Amado San José, que ni uno sólo se pierda muriendo sin los ritos sacerdotales y sin tu Amable y amante presencia al lado de cada moribundo de nuestra Familia. Te Confiamos a ti esta que es el mayor Bien que El Cielo nos ha prestado para juntos alcanzar la Gloria Celestial. Amén.

Los días miércoles han sido dedicados a nuestro Señor San José, es por ello lo especial de rezarla este día, en especial en familia.

 

Antigua oración a San José

Sagrada Familia  Oh, San José, cuya protección es tan grande, tan poderosa y eficaz ante el trono de Dios, en vuestras manos entrego todos mis intereses y deseos. Oh San José asistidme con vuestra poderosa interseción.

Obtened por mí, de vuestro Divino Hijo, Nuestro Señor, todas las bendiciones espirituales que necesito. A fin de que, habiendo conseguido, aquí en la tierra, la ayuda de vuestro poder celestial, pueda ofrecer mi gratitud y homenaje.

Al Padre más amoroso Oh San José, nunca me cansaré de contemplaros con el niño Jesús dormido en vuestros brazos. No me atrevo acercarme mientras que el Niño reposa sobre vuestro corazón. Abrazadle fuertemente en mi nombre; y de parte mía, besad su fina y delicada cabecita.

Luego, suplicadle que me devuelva ese beso a la hora de mi último suspiro. San José, Patrón de los moribundos, rogad por nosotros.  Amén.

Esta oración fue descubierta en el año quincuagésimo de Nuestro Señor Jesucristo. En el siglo XVI ( en los años 1500 DC) envió el Papa esta oración al emperador Carlos. El emperador recibió esta oración al prepararse para emprender batalla.
Los que leyesen esta oración serán premiados. Igualmente se premiará a los que la escuchases al ser leída; o si la llevasen en su persona. A todas esas almas se les promete que no morirán repentinamente; ni se ahogarán; ni serán afectadas por veneno. No caerán en manos de sus enemigos; ni serán consumidos en ningún incendio; ni aún derrotados en la batalla.
(Haced esfuerzos para que se conozca esta Oración y propagadla 
en todas partes del mundo. Imprimatur. Rvdsmo. Jorge W. Ahr,
Obispo de Trenton)