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ORACIÓN NOVENA A SAN JOSÉ

Guardían de Tesoros

Acuérdate, Oh guardián del Redentor y nuestro amoroso custodio, San José, que nunca se ha escuchado decir que ninguno que haya invocado tu protección o buscado tu intercesión, no haya sido consolado. Con ésta confianza acudo a ti, mi amoroso protector, casto esposo de María, padre de los tesoros de Su Sagrado Corazón. No deseches mi ardiente oración, antes bien recíbela con tu cuidado paterno y obtén mi petición… ( Aquí se menciona la petición)

Oh Padre, que en tu designio de amor elegiste a San José para ser esposo de la Santísima Virgen y el custodio de los misterios de la Encarnación, concédenos, te imploramos que a través de su paternal intercesión, recibamos las gracias de disponernos con generosidad y humildad de corazón a cumplir tus designios de amor para nuestra vida y para nuestra familia espiritual. Amén.

¡San José, llévanos a nuestro hogar, dirige nuestros corazones al Corazón de la Madre y al Corazón del Niño!

San José, custodio de los misterios de amor de los corazones traspasados…

Ruega por nosotros!

 

 

SAN JOSÉ

 

San José

San José, Guardian de Tesoros

En lo personal, San José es el Guardián  de Tesoros por excelencia, ya que fué elegido por el mismo Dios para cuidar y proteger en ésta vida a la “Llena de Gracia” y al mismo Dios Encarnado. ¿Qué puede haber de más valor en la creación entera?? Si mi Padre Dios le ha tenido confianza, creo que nosotros deberíamos de hacer lo mismo ¿no creen?

José significa DIOS ME AYUDA, afirma Santo Tomás de Aquino que “hay tres cosas que Dios no podría haber hecho más sublimes de lo que son: la Humanidad de Nuestro Señor Jesucristo, la gloria de los elegidos y la incomparable Madre de Dios, de quien se dice que Dios no pudo hacer ninguna madre superior. Pero, se puede decir que Dios tampoco pudo hacer un padre más sublime que el Padre adoptivo del Hombre-Dios”.

San Bernardo nos dice: “Ya que todo lo que pertenece a la esposa pertenece también al esposo, podemos pensar que José puede distribuir como le parezca los ricos tesoros de gracia que Dios confió a María, su casta Esposa”.

“Además, en el transcurso de los años pasados en Nazaret, Jesús colmó el corazón de San José con ternura de amor tal como jamás ningún padre creado la sintió ni sentirá, ‘no sólo – como dice el Padre Huguet- para que José lo pudiese amar como Hijo, sino para que pudiese amar a todos los hombres como a sus hijos, pues, del mismo modo que todos somos hijos de María, así lo somos también de San José. (…) Y después de la devoción a la Santísima Virgen, nada hay más agradable a Dios ni más provechoso para nuestras almas que la devoción al santo Patriarca San José'”.

“Cuando Santa Teresa fundó el primer monasterio de la Reforma del Carmelo, le dijo Nuestro Señor: ‘Deseo que sea dedicado a San José y lleve su nombre. Este santo guardará una de las puertas y la Santísima Virgen la otra y Yo estaré entre vosotras'”.

“Otra vez, se encontraba Santa Teresa en una sencilla iglesia de los Padres Dominicos, cuando sintió que alguien le colocaba sobre los hombros un hermosísimo manto. Durante unos instantes, no vio quién se lo ponía, pero poco después reconoció a la Santísima Virgen y a Su bendito Esposo San José. La Santa experimentó en su corazón una gran alegría. María habló y mientras Santa Teresa escuchaba esa voz celestial, tuvo la impresión de apretar en su mano la de la Virgen. ‘Estoy tan satisfecha de que lo hayas consagrado a San José [a su primer convento de la reforma carmelitana] que puedes pedir lo que quieras para tu convento, con la certeza absoluta de que lo recibirás’. Los dos Santos Esposos colocaron entonces en las manos de Teresa una piedra preciosa de gran valor y dejaron a la Santa inundada de la más pura alegría y del más ardiente deseo de ser enteramente consumida por la fuerza del amor divino”.

“Un día, al salir de su monasterio, dos religiosos carmelitas encontraron a un venerable anciano que avanzaba en dirección a ellos. Se puso entre los dos y les preguntó de dónde eran. El mayor respondió que eran Carmelitas.

-Padre- preguntó entonces el desconocido- ¿por qué vosotros, los Carmelitas, tenéis tanta devoción a San José?

El religioso dio varias razones, subrayando principalmente que Santa Teresa había tenido esa devoción y la había inculcado en aquellos que la siguieron. Cuando el padre terminó de hablar, el desconocido dijo:

-‘Hacedme caso y tened a San José la misma devoción que tuvo Santa Teresa; todo cuanto le pidiereis, lo alcanzaréis’.

Y diciendo esto, desapareció”.

No me acuerdo hasta ahora, decía Santa Teresa, de haberle suplicado cosa a San José que haya dejado de hacer.

Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este Bienaventurado Santo.

No he conocido de persona que de veras le sea devoto que no la vea más aprovechada en virtud, porque aprovecha en gran manera a las almas que a él se encomiendan.

Sólo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no lo creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción.

Santa Teresa decía también que durante 40 años le ha pedido en la fiesta de San José algún favor especial y no le ha fallado ni una sola vez.

En ésta fiesta de San José ( 19 de Marzo) no dudemos en encomendarle alguna necesidad especial, seguros de su protección, auxilio y cuidado.

Para saber más: www.santisimavirgen.com.ar/san_jose.htm

Consagración de la Familia

Es muy importante que en éstos tiempos de crisis en que luchamos contra los anti valores que el mundo nos ofrece, resguardemos a nuestra familia en los paternales brazos de quien cuidó y protegió al mismo Dios hecho niño…San José.

Patrono de la Familia

Patrono de la Familia

ORACIÓN

San José Consagro Mi Familia terrenal completa a tu Paternal Protección para que nos mantengáis en resguardo discreto y seguro en estos tiempos. No permitáis, Amado San José, que ni uno sólo se pierda muriendo sin los ritos sacerdotales y sin tu Amable y amante presencia al lado de cada moribundo de nuestra Familia. Te Confiamos a ti esta que es el mayor Bien que El Cielo nos ha prestado para juntos alcanzar la Gloria Celestial. Amén.

Los días miércoles han sido dedicados a nuestro Señor San José, es por ello lo especial de rezarla este día, en especial en familia.

 

Antigua oración a San José

Sagrada Familia  Oh, San José, cuya protección es tan grande, tan poderosa y eficaz ante el trono de Dios, en vuestras manos entrego todos mis intereses y deseos. Oh San José asistidme con vuestra poderosa interseción.

Obtened por mí, de vuestro Divino Hijo, Nuestro Señor, todas las bendiciones espirituales que necesito. A fin de que, habiendo conseguido, aquí en la tierra, la ayuda de vuestro poder celestial, pueda ofrecer mi gratitud y homenaje.

Al Padre más amoroso Oh San José, nunca me cansaré de contemplaros con el niño Jesús dormido en vuestros brazos. No me atrevo acercarme mientras que el Niño reposa sobre vuestro corazón. Abrazadle fuertemente en mi nombre; y de parte mía, besad su fina y delicada cabecita.

Luego, suplicadle que me devuelva ese beso a la hora de mi último suspiro. San José, Patrón de los moribundos, rogad por nosotros.  Amén.

Esta oración fue descubierta en el año quincuagésimo de Nuestro Señor Jesucristo. En el siglo XVI ( en los años 1500 DC) envió el Papa esta oración al emperador Carlos. El emperador recibió esta oración al prepararse para emprender batalla.
Los que leyesen esta oración serán premiados. Igualmente se premiará a los que la escuchases al ser leída; o si la llevasen en su persona. A todas esas almas se les promete que no morirán repentinamente; ni se ahogarán; ni serán afectadas por veneno. No caerán en manos de sus enemigos; ni serán consumidos en ningún incendio; ni aún derrotados en la batalla.
(Haced esfuerzos para que se conozca esta Oración y propagadla 
en todas partes del mundo. Imprimatur. Rvdsmo. Jorge W. Ahr,
Obispo de Trenton)

SANTA TERESA DICE DE SAN JOSÉ

Nuestro Señor San JoséCómo me vi tan tullida y en tan poca edad, y cuál me habían parado los médicos de la tierra, determiné acudir a los del cielo… Tomé por abogado y defensor al Glorioso San José, y encomendéme mucho a él; vi claro que de ésta necesidad, como de muchas otras mayores de honra y pérdida de alma , éste padre y señor mío me sacó con más bien de lo que yo sabía pedir. No me acuerdo hasta ahora de haberle suplicado cosa alguna que haya dejado de hacer… A otros Santos parece el Señor les dió gracia para socorrer en una necesidad; a éste glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas , y quiere el Señor darnos a entender que, así como le fué sujeto en la Tierra , que como teniendo nombre de “padre” siendo ayo le podía mandar, así en el cielo hace cuánto le pide. Esto han visto algunas otras  personas a quienes yo decía que se encoméndasen a él… No he conocido a persona que de verás le sea devota y haga partículares servicios que no la vea más aprovechada en la virtud… Si fuera persona que tuviera autoridad para escribir , de buena gana me alargaría en decir muy por menudo las mercedes que ha hecho éste glorioso Santo a mí y a otras personas … Sólo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no me creyere, y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a éste glorioso patriarca y tenerle devoción…

Extracto obtenido del Capítulo VI de la vida de Santa Teresa de Ávila.

Oración a San José

                                                        San José y Jesús niño        

San José, tú que fuiste siempre fiel y obediente a la voluntad del Padre, enséñame a descubrirla y acpetarla en mi vida.

Te suplico, por el amor que tienes a Jesús y a María la gracia de:

( Intención )

Confío en tu intercesión ante el Padre y espero el auxilio de tu protección. Amén.

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